Una landing page o página de aterrizaje, que en castellano también mola, es una página creada para convertir cada visita que tengamos en nuestro portal en algo más: suscriptor, comprador, petición de un servicio…
¿Y ya está? ¿Para eso un post? ¡Claro que no! Ahora vamos a echarle un poco de leña al fuego, para que no se quede esto sin chicha ni limoná.
¿Cómo funciona una landing page?
Como todo en la vida, si vemos las cosas con nuestros ojos, lo retenemos mejor. Así que, nada mejor que un ejemplo para entender el funcionamiento de una landing.
Imaginemos que en uno de nuestro innumerables posts, hablamos sobre escritura creativa y copywriter. Al final de nuestro texto el usuario verá un call to action sobre ‘Manual para copys molones”, que lo dirigirá a una landing page.

En esta página se le pedirá información de contacto para poderse descargar de forma gratuita el manual. A continuación se le redirige a una página de gracias con el enlace de descarga: habemmus lead.
Todas las descargas son información valiosísima sobre potenciales clientes. En este momento los que están detrás de todo esto están chocando esos cinco.
¿Qué tipos de landing existen?
Se puede decir que existen dos grandes grupos de páginas de aterrizaje.
Están las que se encuentran dentro de nuestra página web, al final de un post, accediendo a nuestras categorías… De forma habitual el diseño suele seguir la estética de la propia web y se accede de forma orgánica, por eso es esencial su optimización continua.
Es necesario definir bien lo que queremos conseguir con nuestra landing page
Por otro lado, existen las landing que se encuentran fuera de páginas web y se han creado con una finalidad concreta. Este tipo de landing tienen que contener toda la información que necesitamos para convencer a un usuario y que ceda sus datos.
Al no encontrarse dentro de una web principal es difícil acceder de forma orgánica a ellas si no es gracias a una búsqueda exacta en un buscador. Por ello, para captar tráfico, es necesario el uso de estrategias SEM, que conllevan una inversión extra porque esto no es más que la promoción de un sitio web en motores de búsqueda.
Una landing fetén
Cada landing page se adapta al tipo de marca, al producto, a la campaña, al diseño… Pero siempre hay una receta básica para todo, como la de la pasta con tomate. Es necesario definir bien lo que queremos conseguir con nuestra landing page.

Por eso unos tips útiles nunca vienen mal aunque no sean una fórmula mágica.
- Un titular directo y sencillo es la clave.
- Un diseño limpio y que no genere confusiones. El barroco ya pasó.
- Elimina el menú principal, necesitamos conversión, no distracción.
- Buen trabajo de copys, que por la buena redacción nos llegan las ventas.
- Incluye una página de gracias que es de buen nacido ser agradecido y además es la materialización de la conversión.