Estás delante de la cámara, te pones nerviosa o nervioso, se te nota, se percibe en el ambiente. Todo son prisas, no sabes cómo disimular. Hay muchas cámaras, micros y cables por todos lados, y tú estás metido en tu propia burbuja.
Tu primer pensamiento es; que no se me note, que parezca natural. ¿Cómo se puede controlar eso? Con el lenguaje no verbal.

¿Sabías que el lenguaje no verbal abarca un 55% de la comunicación?
Cuida tu lenguaje no verbal
Para poder generar sensación de cercanía a una persona es necesario que nos vea, que se fije en nuestros gestos, movimientos, forma de hablar… y para ello, tenemos que estar preparados para estar delante de la cámara. Si quieres llamar la atención de la persona que está al otro lado y no generarle desconfianza tienes que tener en cuenta una serie de pautas y trabajarlas de tal forma que tu presencia ante la cámara sea lo más natural posible.
Contacto visual con la cámara
Mira a la cámara, siempre. Aunque creas que no hay nadie al otro lado, siempre lo habrá. Al establecer contacto visual con ellos, estarás demostrando seguridad y confianza en lo que estés haciendo.
Revisa esas expresiones faciales
La cara es el espejo del alma, o eso dicen, pero en nuestra opinión, más que del alma, es de lo que realmente estás sintiendo. Si estás incómodo, nervioso o asustado, la persona que te está viendo, va a saberlo solo por tu forma de mirar y hablar. Identifica esas emociones y empieza a trabajar en ellas para ser lo más natural posible.

Mantén a raya tu postura corporal
Cuando te pones por primera vez delante de una cámara tiendes a sentarte o a quedarte de pie como lo harías de forma normal. Para tener una buena comunicación no verbal deberás mantener una posición erguida tanto si estás de pie o sentado. Evita mover de forma brusca las manos y los brazos. Además, tenerlos cruzados transmite una sensación de desconfianza, mejor mantén los pies abiertos y las piernas sin posturas raras. Sé natural, pero no te pases.

Transmite seguridad en ti mismo
Aunque pueda resultar complicado tienes que ser tú mismo delante de la cámara. Es posible que te intimide, que te empieces a autosabotear y creas que no vales para ello, pero eso únicamente son pensamientos intrusivos que no son reales. Confía en ti mismo y transmite lo que realmente eres. Habla de forma natural y con ritmo constante para que se te entienda bien.
Si queremos comunicar tenemos que hacerlo desde la naturalidad, para así poder llegar al receptor que está al otro lado de la pantalla. Aunque estés transmitiendo de forma hablada unos conceptos, la comunicación no verbal da a entender otros totalmente distintos.
En conclusión, sé tú mismo y disfruta.