Esto no es un ebook para ayudarte a montar una campaña en 10 pasos

Y cuando llega el momento de ponerte manos a la obra con esa estupenda campaña online que tienes en mente, algo te dice de golpe que quizá lo más adecuado sea no dejarse llevar por la intuición. ¡Gran idea!, mucho mejor buscar un poco en Google y ver cómo empezar.

“Cómo hacer una campaña online” escupe de vuelta a tu pantalla la friolera de 120.000.000 resultados, un conjunto inabarcable de enlaces, que a pesar de aparecer en tan solo 0,52 segundos te llevarán infinitas horas de lectura inconexa, consejos de gurús, empresas de servicios que prometen un ebook definitivo, y variaciones de lo uno y de lo otro.

¿120.000.000 resultados en 0,52 segundos?, es peor que elegir pasta de dientes

En Blubber no vamos a enseñarte a montar una campaña online y tampoco vamos a resumirlo todo en un documento que después intercambiaremos por tus datos personales. Preferimos contarte una bonita historia cargada de dispares conceptos, que si bien no te ayudará a montar la campaña por ti mismo, hará más fácil que puedas dar la lata con buenos argumentos a la agencia en la que confíes.

¿Qué es eso del insight y por qué seguimos robando conceptos a japoneses del siglo XVII?

A poco que profundicemos en nuestra búsqueda nos toparemos pronto con un término muy de moda en el sector marquetiniano, el insight comunicativo. El insight comunicativo es, en efecto, una base sólida sobre la que construir una campaña, pero también una palabreja un tanto difusa y esquiva que tiende a utilizarse erróneamente para todo por el simple hecho de que suena estilosa.

«Tú lo que necesitas es un buen insight, ¿tienes claro cuál es tu stakeholder?»
Fernando Tronista, de Palabraschulasvendenmejor.com

Para entender correctamente el concepto es mejor alejarse hacia atrás en el tiempo, en al menos dos pequeños saltos que nos den más perspectiva.

Salto 1: “Anda tú, así que era eso” o “insight en psicología”.

En psicología hay unas cuantas cosas que casi  siempre acaban por llevarnos a nuestros amigos de la Gestalt, ese grupito de personas que se dedicaban a sacar fascinantes conclusiones sobre la manera en la que el cerebro interpreta esto o lo otro. Puedes consultar más información en este artículo sobre las leyes de la Gestalt.

Chico tumbado de stock preocupado por los insights

Si además, unimos a la ecuación la psicología psicodinámica, de la que por cierto no tenemos demasiada idea; y la psicología cognitivo-conductual, de la que tampoco… podemos sacar una conclusión sobre el insight en psicología que podría definirse como: Anda tú, así que era eso.

Sobre este tema hay quien sabe hablar mejor, pero sigue leyendo, no nos abandones aún.

El insight en psicología gira en torno a la capacidad de llegar a conclusiones o verdades a través de la observación, el trabajo profundo, o el empleo de técnicas especiales secretas, típicas de profesionales con el ingenio más afilado que el cuchillo de un castrador de cochinos.

Lo curioso del insight en este marco particular y que tiene que ver mucho con lo que veremos más adelante, es que la toma de conciencia de la situación, el darse cuenta de la solución más acertada o el camino más corto, se experimenta súbitamente, como la caída de un trueno.

via GIPHY

Simplemente se plantea el entorno del problema o situación a superar, se comienza a trabajar, y de una manera mágica y poco predecible, el nuevo conocimiento o aprendizaje llega a nosotros.

Salto 2: “Si un árbol se cae en el bosque y no hay nadie…” o “koan, el insight zen” o “no sigas por ahí que al final la tenemos”.

Este segundo salto nos lleva al Japón del siglo XVII, por aquel entonces un señor llamado Hakuin Ekaku lo estaba petando de lo lindo reviviendo un movimiento budista zen un poco apagado en el Japón de la época, la escuela Rinzai.

Hakuin Ekaku haciendo sus cosas

Su método integraba, en parte meditación y en parte práctica de koans, un par de ejemplos de esto último serían los siguientes:

El ultra memetizado koan de las palmas

“El maestro da una palma y dice: Este es el sonido de dos manos, ¿cuál es el sonido de una mano?”

Afortunadamente la sociedad es capaz de dar respuestas para todo, y hoy en día vale desde un bofetón hasta un chasquido de dedos para dar solución por la vía rápida a este koan tan conocido.

El dilema cuántico del árbol que cae en un bosque vacío

“Si un árbol cae en un bosque y nadie está cerca para oírlo, ¿hace algún sonido?

Probablemente sí, probablemente no, y al final si nos ponemos cuánticos surgen las dudas sobre la posibilidad de la existencia no percibida y el artículo se nos va de las manos. ¿Existe la luna si nadie la está mirando?

¿Qué se espera de nosotros como hipotéticos alumnos de Hakuin Ekaku?, imaginemos recibir a chorro vivo un koan como “el de las palmas”. ¿Qué debería pasar con nosotros?

Lo ideal es que en nuestras mentes se despertase un nuevo tipo de pensamiento espontáneo que nos ayudara a pasar de nivel, más conocido como despertar o Satori. Ojo, que el despertar en sí mismo no tiene por qué llevar consigo una respuesta (así se las gastan los zen), el hecho de la meditación supone el propio aprendizaje de por sí. ¿Queda un poco más claro lo del koan?

Ahora sí, el insight que nos interesa, el publicitario

Las referencias al insight en psicología y las más abstractas que se plantean con el koan, tienen en común el enfrentar una problemática o situación para obtener a cambio un despertar en torno a ella. Si el planteamiento se traslada a la publicidad, podríamos decir que nuestra misión como publicistas es tomar el papel del psicólogo, o si nos resulta más romántico, el de maestro zen japonés, para después, generar un despertar en nuestros clientes potenciales mediante un planteamiento mágico y emocional.

Puestos a elegir, mola más maestro zen que psicólogo.

Dentro de las capacidades que el medio nos ofrezca (texto, imágenes, vídeo, etc.), debemos de ser capaces de vertebrar un mensaje capaz de generar una nueva percepción o despertar en el receptor del mismo, y esto no es fácil, pero hay alguna que otra forma de empezar.

Pero, ¿por dónde narices empiezo?, pues veamos…

Afortunadamente, hoy, las fuentes de información para realizar un buen estudio de mercado están a nuestro alcance, así que el primer paso será crear una buena base o entorno con el fin de encontrar los problemas reales de nuestros clientes.

  • Consulta informes de tendencias de mercado.
  • Investiga tendencias de búsqueda en la red.
  • Haz un estudio de tu competencia directa.
  • Estudia qué se está haciendo dentro de tu sector.
  • Haz una investigación cuantitativa y cualitativa con un grupo de consumidores (puede que necesites ayuda de una agencia de research familiarizada con tu sector).
  • Pásate Instagram de principio a fin.
  • Viaja mucho, y no te olvides de Soria y Teruel.
  • Ve al cine, al teatro, a la ópera.
  • Si te apetece, practica el nudismo, si no, da lo mismo.
  • Se humano, sal de la cueva y baila con las gentes.

Y sobre esa base, olvida lo establecido y no trates de encontrar nada en esa información, al menos en un primer momento. Puedes forrar las paredes de papeles cargados de gráficas y datos e interconectarlos con hilos a lo John Nash, pero aparte de ser gracioso desde fuera, no conseguirás que la inspiración llegue antes.

via GIPHY

Deja que la mente corra, y prueba muchas respuestas, pocos son los que dan con una gran idea a la primera. Cuando menos te lo esperes, casi como por arte de magia, te convertirás en un Hakuin Ekaku, y lanzarás un concepto tan potente que simplemente será capaz de desmontar a quien le impacte.

Ejemplos de conceptos que desmontan

Te regalamos unos cuantos ejemplos que después de esta parrafada comprenderás y analizarás mucho mejor que antes, aquí van.

Nike – Encuentra tu grandeza

Mercedes – Una estrella no significa nada

Nestlé – La cena que no ves

The New York Time – La verdad es difícil de encontrar

Ojo, si te ha gustado este artículo, recomiéndalo. Si crees que algo de lo que hemos escrito aquí está desacertado, coméntalo. Si no te ha gustado, pues bueno, la vida es así. Y si has leído hasta aquí, wow, date una gran palmadita en la espalda, eres muy grande.

Contacta con tacto

Si has llegado hasta aquí es porque hay altas posibilidades de tomarnos un café.

Cuéntanos qué necesita tu empresa

Dinos quién eres y qué quieres conseguir. El resto lo hablamos.