Cuándo cambiar el logotipo de una empresa


Branding

26 de noviembre 2019

El logotipo para una empresa roza la similitud con lo que la cara representa de nosotros mismos. Por eso, muchas veces salimos de casa bien temprano con las gafas de sol incrustadas para ocultar nuestra cara de sobados.

Construir y llegar a tener un logotipo de impacto es un reto para toda empresa que quiera posicionar su imagen en sector. El objetivo es comunicar lo que deseas teniendo en cuenta los colores, las texturas, composición y dimensiones. Este pack tiene que expresar el significado de una marca. Si no es así, Houston, tenemos un problema.

Logotipo como cara visible de la marca

Siguiendo con el ejemplo de nosotros mismos, si miramos una foto de Tuenti no nos sentiremos reflejados con esa persona que sale en la foto con los looks de los 2000.

Contraer matrimonio con un concepto no es la idea más acertada

Lo mismo ocurre con las marcas. El tempus fugit pasa factura a la identidad corporativa que en su momento tuvo un significado. La vigencia de un logotipo caduca en muchas ocasiones. Porque la sociedad avanza y tenemos que adaptarnos a los nuevos modos. Reinventarse o morir.

Los expertos consideran que el cambio de logo de Volkswagen es uno de los mayores rebranding del mundo.

 

Vaya, que eso de “hasta que la muerte nos separe”, ni se nos tiene que pasar por la cabeza. Primero porque no queremos que esa defunción llegue y segundo porque eso de casarse ya no se lleva.

Contraer matrimonio con un concepto no es la idea más acertada. Es mejor pararse a pensar y reflexionar sobre si nuestra imagen se ha quedado obsoleta y ya no conecta con nuestra audiencia.

Es hora de cambiar el logo de la empresa

Una vez nos ha quedado clara la necesidad de realizar un cambio de imagen llegado el momento la pregunta es. ¿Cómo sé qué ha llegado la ocasión de modificar el logo de mi empresa?

El propio devenir de la compañía va a marcar en muchas ocasiones la necesidad de cambio. No obstante vamos a dejar algunos factores que suele darse de forma recurrente:

  • Mi empresa o producto ya no tiene el mismo nombre. Si mi compañía ha sido absorbida por otra o se ha producido una fusión, es el momento.
  • Mi público objetivo ya no es el que era. El producto que causaba emoción en los jóvenes de los 90 no llega a la patata de los millennials. Toca actualizarse.
  • Un pequeño cambio solo. En los últimos años ha habido tendencia a simplificar. Ser más directo.

Nike apostó por eliminar el texto en la evolución de su logo.

  • Nueva estrategia, nuevo logo. Un cambio en la estrategia de venta y comercialización incita al cambio de imagen. Nueva vida. 
  • Tengo un logo que ya no me representa. Si vendemos innovación y nuestro logo se quedó en los tiempos de la peseta, no estamos siendo coherentes. Sé moderno.

¿Cómo afrontamos esa modificación?

Cuando ya hemos decidido ponernos viento en popa a toda vela, debemos tener en cuenta que el nuevo logo se tiene que adaptar a todos los formatos y los empleados tienen que ser los primeros en enterarse.

Es muy importante realizar un estudio global del estado de la compañía antes de proceder a cambiar el logotipo

Por supuesto, los cambios hay que explicarlos con una campaña de comunicación externa que refleje los motivos.

Aun así, antes de cambiar un logo es necesario pensar que esto no es el gran milagro. Si nuestra empresa pasa por un mal momento puede ser que no solo tenga que ver la imagen que ofrece nuestro logo.

Apple vende innovación y transformó su logo convirtiéndose en una de las marcas más famosas del mundo.

De hecho, es muy importante realizar un estudio global del estado de la compañía antes de proceder a cambiar el logotipo. Es fundamental también revisar toda nuestra identidad e imagen corporativa. Tener todos los puntos sobre las ies controlados.

Tras este post, ¿sabes de algún caso de modificación de logotipo que te haya marcado? ¡Cuéntanos!

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